15 octubre, 2008
¡Castañas!
Uno de los mejores momentos del año, un símbolo inequívoco del otoño: el olor a castañas asadas.
Debajo del trapo blanco se esconden los boniatos. La primera vez que los vi así, asados, fue en Madrid, luego en Barcelona y, la verdad, me resultan muy exóticos.
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4 comentarios:
Las castañas las estoy esperando como agua de mayo, y los boniatos, ¡ay! qué ricos, ¿cómo los ponen? ¿en rodajas? ¿enteros? ¿pelados?
Hola:
Los venden enteros, asados con piel y todo. No sé si luego en casa se prepararán de alguna manera, pero en los puestos se venden así, tal cual.
Un abrazo,
Ch
Es curioso que a ti te resulten exóticos, cuando yo los vi aquí en Salzburgo, me sentí "en casa"
Hola Marona:
Sí, la verdad que es curioso, pero en el Norte no se estilan los boniatos, son castañas. Y, en cambio aquí, son cómo de siempre, ¿no? Qué te voy a contar! (0:
Yo la primera vez que los vi fue en Madrid hace algunos años pero no los había visto antes.
Un abrazo,
Ch
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