05 noviembre, 2008

Pequeñas cosas

que organizan tu vida: el reloj de la cocina. Se ha parado, el miércoles a las 9:45

y desde entonces me doy cuenta de que lo miro al levantarme, al acostarme, mientras desayuno, cuando plancho, al llegar a casa, después de la cena... (¿quién habló de procrastinar? (0:)

Y mientras que el tiempo se ha detenido en nuestra cocina, la vida sigue

y, "ya no es un sueño". Me ha gustado mucho esta portada.

3 comentarios:

Marona dijo...

¡Qué cosas tan bonitas! Desde el reloj hasta la portada del Periódico. Acabo de llamar a mi madre para ver si me la puede conseguir.

martolina dijo...

Hola Ch

Tu reloj parado me lleva directa a un cuentito de Giovanni Papini.

Dos veces al día, a la mañana y a la noche, el reloj se siente en absoluta armonía con el resto del universo. Si alguien mirara el reloj solamente en esos dos momentos, diría que funciona a la perfección…
Pero pasado ese instante, cuando los otros relojes han acallado su canto y las manecillas siguen sus monótonos caminos, mi viejo reloj pierde su paso y permanece fiel a aquella hora que alguna vez detuvo su andar


Seguro que en la biblio más cercana lo encuentras, es precioso!

Un beso.

Ch dijo...

Marona:
Muchas gracias, lo mejor de la portada es que se la enseñé a mi amiga americana en plan éxtasis total y me dijo: "europeos" (0:
Martolina:
¡Hola! Lo busco in meditamente, muchas gracias!
Un saludo y muchas gracias por los comentarios.