05 mayo, 2009

Bajo los efectos del trabajo

o placeres sin explicación: los cafés en vaso de plástico, on-the-go.

En teoría no me gustan, para mí, uno de los graaandes placeres de la vida es la posibilidad de parar dos minutos y tomarme un "cafelito" en taza de loza, disfrutar del momento y continuar el camino. En cambio, últimamente he disfrutando (y mucho) de los largos vasos de café (más bien, mucha leche y poco café) camino del trabajo, esos vasos que duran hasta que has medio-leído todos los mensajes en el buzón de entrada y que tienen la energía mágica para afrontar el trabajo en festivo.



Tal vez, pretendiendo ser un poco más glamurosa de lo habitual...


2 comentarios:

Marona dijo...

Confieso que a mí me pasa algo parecido... pero es que yo padezco de mitomanía galopante :D

Ch dijo...

Es que no mola ni nada... (0: