El jueves, leyendo los comentarios en uno de los blogs de la derecha, descubrí que en la Boquería había un mercado de productos ingleses. Así que, sin dudarlo un segundo, aproveché mi almuerzo para visitar el mercado, cuál fue mi sorpresa al descubrir que no eran simples puestos de comida inglesa sino una representación del Borough Market londinense*. Al verlo es cuando la añoranza se convirtió en protagonista... y deseé, por un momento, volver a Londres y que el Borough no fuera algo excepcional.
Pero a grandes males, grandes remedios: compré algo de fruta (cómo echaba de menos la fruta en "la Isla"), unos dolmades con salsa de yogur (el puesto de comida griega de la Boquería también es algo más que recomendable) y regresé a mi mesa que ultimamente no tengo tiempo pa ná. Y ¡¡¡Qué rico estaba todo!!!
Moraleja (obvia, pero hay veces que hay que repertirse la cosas a uno mismo): hay que disfrutar de lo que tenemos, incluidos los momentos de añoranza.
*Si alguien está o viaja a Londres que no se lo pierda, cada vez hay más gente pero sigue siendo una manera maravillosa de "perder" una mañana de sábado.
3 comentarios:
Sí, nosotros anduvimos por allí este invierno y es de los mejores recuerdos de nuestro viaje. ¡Allí descubrí que las coles de Bruselas crecen en racimos! Y esos quesos enormes...
De todos modos, viviendo en Barcelona no os podéis quejar, tenéis (casi) de todo ;)
¡Saludos!
Si, totalmente de acuerdo. Hay que disfrutar de cada momento y de cada añoranza.
Desde un sitio distinto, te envio mi añoranza dedicada esta noche a ti.
Besos,
Patricia
Ps. Dime si quieres que te envie algo de Londres.. Sabes que está hecho
Con ka,
No, la verdad es que no nos podemos quejar (0: Curioso, pero yo también descubrí en Londres que las coles de bruselas crecen en racimos, ¡Qué cosa!
Patricia,
(0:... Muchas gracias, la verdad es que no podría elegir sólo una cosa, creo que lo mejor va a ser ir (0: Te tenemos informada porque estamos empezando a mirar vuelos.
Un abrazo a las dos y buen inicio de semana!
Publicar un comentario