Para mí hasta ahora San Juan era una noche un poco más especial, con hogeras y conciertos a la luz del fuego. Pero aquí, y a través de los ojos de mis compañeros, lo he vivido como una segunda Noche Vieja, un momento de celebración y de reunión.
Ya sea en la calle, con los amigos...
O en la playa, rodeado de multitudes. Eso sí, he confirmado que me dan muuucho miedo los petardos y el lunes sentí ese nudo en el estómago de "¡Uy! ¡Qué miedo! ". Al principio me hiceron mucha gracia las casetas de venta de petardos.
E incluso los petardos en sí, parecían "chuches", pero luego...
No hay comentarios:
Publicar un comentario